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mar 04

La Freixeneda a través de la mirada de Abbas Kiarostami

La vida detrás de la cámara debe tomarse con calma.

Escoger bien los planos, los lugares donde se quiere rodar, los actores con los que se quiere contar y, sobre todo, el guión con el que se basará la película. Como un buen vino o un buen cava: ambos deben ser cuidados con detalle. De la primera parte se encargó, este domingo, el director de cine Abbas Kiarostami. De la segunda, La Freixeneda. La casa que da origen a la familia y al nombre de Freixenet acogió este fin de semana al Taller de Realización dirigido por el cineasta iraní y organizado por Black Factory Cinema.

Kiarostami ha sido reconocido con grandes premios en los festivales cinematográficos de Cannes y Venecia por sus películas innovadoras de temas filosóficos y de denuncia social. Algunos de sus films han sido censurados en Irán, su país de origen. Copia certificada (2010), protagonizada por Juliette Binoche, por ejemplo, fue censurada por la manera de vestir de la protagonista.

El grupo de alumnos, acompañados por el maestro cinematográfico, acudieron hasta la finca, situada en la comarca del Penedès y rodeada de viñas de Cabernet Sauvignon y Garnacha. Las cámaras de los alumnos y del propio Kiarostami filmaban sin parar el paisaje que ofrece las tierras de La Freixeneda, hasta el momento desconocidas para ellos. Tras una explicación de la historia de la casa y la marca, así como de las tierras, el grupo entró a la finca de La Freixeneda, del siglo XIII. La casa pertenece a la familia Ferrer desde principios del siglo XVII y es la decimoprimera generación propietaria de la finca.

La cocina, la sala de reunión de la familia y la chimenea se conservan tal y como eran a mediados del siglo XIX, con muebles de estilo isabelino. Tanto Kiarostami como su equipo de alumnos pudieron visitar las bodegas donde se elabora el vino que lleva el mismo nombre que la casa, así como las barricas, que imitan las que se utilizaban antiguamente en las masías catalanas, hechas de madera de Eslavonia, una región de Croacia. El vino La Freixeneda envejece en bota unos 20-22 meses y luego se embotella y se viste con un tapón de vidrio sellado y hermético para contener el envejecimiento en botella.

Para Kiarostami, La Freixeneda es “un buen vino”, que se elabora en una casa de lo más bonita. Todo el equipo de alumnos, así como los organizadores del curso y el mismo Kiarostami, disfrutaron muchísimo de la organización de la visita del evento, así como de su entorno, donde pudieron grabar las viñas y el paisaje del Penedès.